La esperada dimisión de Gallardón

Teniendo claro  que la dimisión del ministro Gallardón ha sido, más que nada electoralista, hay que tener en cuenta no obstante la presión popular de la calle y por supuesto el casi absoluto rechazo de este cambio de ley por parte de las principales afectadas, las mujeres, y es que nadie tiene por que decidir sobre sus cuerpos o el resto de sus vidas. ‘Que se los den a las monjas¨ escribía uno en tuiter, claro y volver a los tiempos de los niños regalados o vendidos a sus acólitos para que sean educados en sus doctrinas.

Puede sonar a conspiranóico pero con esta gente de la derecha y sus antiguas y malas costumbres nunca se sabe.

Al menos nos podemos felicitar que de momento, o al menos eso creo yo, esa nefasta ley que nos hacía retrotraernos 30 años, ya está guardada en un cajón y esperemos  que olvidada por mucho tiempo