La Asamblea Local de Izquierda Unida de Nerva exige a la Consejería Empleo de la Junta de Andalucía que ponga en marcha los mecanismos necesarios para garantizar una salida a las trabajadoras de la empresa Nerva Croissant y que garantice, al menos, que puedan reciban los salarios que se les adeudan y que puedan acceder a subsidios de desempleo.
En este sentido, el portavoz de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Nerva, Óscar Collado, denuncia que el empresario de Nerva Croissant ha dejado a las trabajadoras en una situación de absoluta indefensión, dado que en estos días ha expirado el periodo de ERE en que se encontraba la plantilla de Nerva Croissant, y se ha denegado una prórroga del mismo de un mes solicitada por el empresario, pero éste no ha puesto la fábrica en producción, no ha abonado las nóminas que adeuda a las trabajadoras y ha culminado su actuación con el presunto desmantelamiento de las instalaciones.
Ante esta situación, Collado recuerda que cuando Nerva Croissant se instaló en Nerva estaba “altísimamente subvencionada e inició la producción teniendo a casi la totalidad de la plantilla con contrato de formación, subvencionado también, y realizó un buen número de contrataciones –estas ya laborales- a razón de entre 12.000 y 18.000 € de incentivo del erario público. Es decir, que se trata de una empresa que ha nacido con dinero público, lo que da un carácter mucho más grave a los hechos que se han producido en los últimos días”, señala el concejal de IU LV-CA nervense.
Además, Izquierda Unida de Nerva inisiste en que cuando esta empresa se instaló en Nerva se trataba de una apuesta del entonces Alcalde y actual Delegado Provincial de Empleo, Eduardo Muñoz, junto con la también malograda Talleres y Mecanizados Nerva, que incluso llegó entonces a exigir a las Administraciones que abonaran al empresario las subvenciones que él mismo le había garantizado. Muñoz y su partido se vanagloriaban entonces de haber conseguido la implantación en la localidad de una empresa que crearía nuevos puestos de trabajo; es decir, que el caso de Nerva Croissant constituye una reedición de lo que ya ocurriera con la empresa TAMENER.
Por lo tanto, Collado exige que “es de justicia que el actual Delegado de Empleo se implique en ayudar a las trabajadoras de Nerva Croissant en lo que necesiten de cara a asegurar que su situación quede solucionada”. |